El maestro artesano Fernando Solís Luna, originario de Zinapécuaro, recibió el máximo galardón del 13 Concurso Nacional Grandes Maestras y Maestros del Patrimonio Artesanal de México por su pieza “Cántaro armadillos”.
La obra premiada es un cántaro inclinado con base de armadillos y grecas tradicionales, elaborado en barro con técnicas de modelado, bruñido, esgrafiado y ahumado, que requirió cerca de 30 días de trabajo.
En la edición 2026 se entregaron 22 reconocimientos a nivel nacional, incluyendo tres premios especiales, 13 categorías de premios únicos y cinco menciones honoríficas, pero el máximo galardón lo obtuvo el artesano michoacano. El concurso es organizado por la Secretaría de Cultura, el Fonart, el INBAL y el Banco Nacional de México.
Tradición familiar y orgullo michoacano
“Este premio nacional representa un reconocimiento a mi esfuerzo, pero también un homenaje a mis padres, quienes me transmitieron los conocimientos de este oficio. Me siento muy emocionado y comparto este logro con mi familia y, especialmente, con mis tres hijos, a quienes también ya transmito el amor por la alfarería”, señaló Solís Luna.
El maestro recordó que creció en una familia de alfareros, entre barro, fuego y agua, y comenzó a elaborar piezas desde los seis años en el taller familiar. Con el paso del tiempo perfeccionó sus técnicas hasta convertir la alfarería en su forma de vida.
Las piezas ganadoras pueden visitarse en la Sala Justino Fernández de Bellas Artes, donde permanecerán en exhibición hasta el 28 de octubre.
