Michoacán suma ocho Indicaciones Geográficas para proteger sus productos de origen

La Indicación Geográfica del aguacate protege a 48 mil productores y más de 150 mil empleos en 31 municipios

Michoacán cuenta actualmente con ocho Indicaciones Geográficas que protegen productos vinculados con su territorio, procesos de elaboración y conocimientos comunitarios, informó la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) en el marco del Quinto Informe de Gobierno del mandatario Alfredo Ramírez Bedolla.

Las ocho Indicaciones Geográficas vigentes son: Aguacate Franja Michoacán, Guayabas del Oriente de Michoacán, Pez Blanco del Lago de Pátzcuaro, Jamaica de La Huacana, Catrinas de Barro de Capula, Cobre Martillado de Santa Clara del Cobre, Molcajetes de Piedra Volcánica de San Nicolás Obispo y Esferas de Vidrio Soplado de Tlalpujahua.

Uno de los resultados más relevantes es la Indicación Geográfica Aguacate Franja Michoacán, cuya zona protegida abarca 31 municipios y respalda a una cadena integrada por alrededor de 48 mil productores y 94 empacadoras, de la que dependen más de 150 mil empleos directos e indirectos, de acuerdo con la Sedeco.

El estado también cuenta con la Denominación de Origen Charanda y participa en las zonas con reconocimiento oficial para la producción de Mezcal y Tequila. A estas figuras se suman las marcas de certificación Carnitas Michoacán y Chongos Zamoranos, así como la marca colectiva Queso Cotija Región de Origen, con lo que Michoacán suma 14 productos respaldados mediante distintos instrumentos de propiedad industrial.

El trabajo para ampliar estos instrumentos continúa con mesas técnicas para el reconocimiento de la Nieve de Pasta de Pátzcuaro, el avance del estudio sobre el tamarindo de Aquila y las acciones para sustentar una eventual solicitud de Indicación Geográfica para la lenteja producida en Coeneo y Huaniqueo. También se impulsa que el Queso Cotija transite de su actual marca colectiva hacia una Indicación Geográfica.

Según la Sedeco, estas figuras jurídicas protegen los nombres y la reputación construida por las comunidades, impiden que productos ajenos aprovechen indebidamente su prestigio y brindan certeza a compradores y consumidores.

El reconocimiento al aguacate michoacano se suma a otros esfuerzos recientes del sector, como el certificado de aguacate libre de deforestación y el liderazgo agroexportador de la entidad.

 

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