La producción nacional de cacahuate creció 23.3 por ciento en 2025 al alcanzar 86 mil 555 toneladas, frente a las 70 mil 228 del año anterior, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA).
El valor de la cosecha sumó mil 347 millones de pesos, un aumento del 27.6 por ciento respecto a 2024, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). Este incremento fortalece la economía rural y contribuye al bienestar de las familias productoras.
Chihuahua lideró la producción nacional con 19 mil 367 toneladas, seguido de Sinaloa con 16 mil 359 y Chiapas con 13 mil 282 toneladas. En conjunto, estos tres estados aportaron el 56.6 por ciento del total nacional.
[h2]Rendimiento y beneficios agronómicos[/h2]
El rendimiento promedio por hectárea aumentó 18.3 por ciento, pasando de 1.75 a 2.07 toneladas por hectárea, como resultado del esfuerzo de las y los productores y del acompañamiento técnico en el campo.
El cacahuate (Arachis hypogaea), originario de América del Sur y cultivado en México desde la época prehispánica, destaca por su adaptabilidad a suelos de baja fertilidad y resistencia a lluvias irregulares, lo que lo convierte en un cultivo rentable y resiliente frente al cambio climático.
Además de sus propiedades agronómicas, el cacahuate fija nitrógeno atmosférico en el suelo, mejora su estructura y reduce el uso de fertilizantes químicos, favoreciendo sistemas agrícolas sostenibles y rotaciones de cultivo beneficiosas.
Valor nutricional y mercado
En el ámbito alimentario, el cacahuate es una fuente accesible de proteínas, grasas saludables, vitaminas y minerales. Su versatilidad permite su consumo fresco, tostado o en botana, y es materia prima para aceites, mantequillas y productos cosméticos.
Por sus aportes económicos, nutricionales y ambientales, el cacahuate sigue siendo un motor de desarrollo regional que impulsa la diversificación agrícola y la autosuficiencia alimentaria en México.

















