Subsecretaria honra a Esperanza Iris, pionera del teatro mexicano

Esperanza Iris es recordada como pionera del teatro y símbolo de la gestión cultural femenina

Dos mujeres observan una proyección en blanco y negro de una mujer sonriente con sombrero en una presentación junto a una bandera de México.

La subsecretaria de Educación Básica, Angélica Noemí Juárez Pérez, destacó el legado de Esperanza Iris como figura emblemática del teatro y la música mexicana en la sección “Mujeres en la Historia” de “La mañanera del pueblo”, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Juárez Pérez recordó que Esperanza Iris, nacida en Villahermosa, Tabasco, el 30 de marzo de 1884, inició su carrera artística desde niña al integrarse a diversas compañías teatrales. A los 25 años ya había interpretado ópera, opereta y zarzuela, consolidándose como una de las artistas más reconocidas de su tiempo.

En 1911 fundó su propia compañía, la Compañía de Operetas Vienesas “Esperanza Iris”, y adquirió el Teatro Arbeu, convirtiéndose en la primera mujer mexicana en poseer un recinto teatral. Durante la Revolución Mexicana realizó exitosas giras por Sudamérica y España entre 1914 y 1916.

El Gran Teatro Esperanza Iris y su legado cultural

En 1918, tras adquirir y reconstruir el Teatro Xicoténcatl, inauguró el Gran Teatro Esperanza Iris en la calle Donceles, con la presencia de Venustiano Carranza. Su trayectoria la llevó a ser reconocida como “La hija predilecta de la Ciudad de México”.

Tras un retiro temporal por la muerte de sus hijos y su madre, regresó a los escenarios en la década de 1930 y participó en la película Mater nostra, que rompió récords de taquilla. Sin embargo, tras el encarcelamiento de su tercer esposo por fraude, se fue alejando de la actuación.

Esperanza Iris falleció el 8 de noviembre de 1962 a causa de un paro respiratorio. Su legado permanece en el Teatro Esperanza Iris, referente del patrimonio cultural de la Ciudad de México.

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