Un largo y sinuoso camino a la escuela

✍️ Por Ricardo Burgos Orozco

En estos días, cuando menos hasta el primero de septiembre, millones de familias mexicanas viven la angustia del regreso a clases. No piensan en política internacional, en las declaraciones de la presidenta de México, ni en los pleitos partidistas. La verdadera preocupación está en los gastos escolares, los útiles, los uniformes y las condiciones de las escuelas después de las tormentas que han azotado al país.

El peso económico del regreso a clases

Miles de padres hacen cuentas para que sus hijos inicien el ciclo escolar lo mejor posible. Otros tristemente ya no pudieron inscribir a sus hijos por falta de recursos, lo que refuerza el problema histórico del abandono escolar en México.

Durante la pandemia, la deserción se agudizó por la pérdida de padres de familia. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi):

Incertidumbre en algunos estados

En Chiapas, Guerrero, Michoacán y Ciudad de México, donde la CNTE mantiene presencia, muchos padres dudan si habrá clases regulares o si los maestros estarán más en protestas que en las aulas.

Por otro lado, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) concentra a la mayoría del personal docente que atenderá el inicio del ciclo.

Cifras del ciclo escolar 2025-2026

Este nuevo ciclo arrancó con:

La realidad de millones de familias

En los días previos al arranque de clases, los almacenes y papelerías se llenan de padres que, con préstamos o créditos, compran útiles y uniformes. Otros se adelantaron y adquirieron lo necesario semanas antes. El resto de las dificultades —transporte, cuotas, mantenimiento de escuelas— las resolverán después, si se puede.

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