Michoacán reduce del 30% al 2% el abandono del cáncer infantil

El programa Familias Cuidadoras apoya con $4 mil mensuales y ya alcanzó a 836 familias

Niño en hospital usando monitor médico para diagnóstico.

Niño en hospital interactuando con un monitor médico en una cama de clínica.

El abandono de tratamientos contra el cáncer infantil en Michoacán cayó del 30 al 2 por ciento con el programa Familias Cuidadoras de Niñas y Niños con Cáncer, que brinda apoyo económico directo a las familias.

La estrategia, operada por la Secretaría del Bienestar (Sedebi), otorga 4 mil pesos mensuales para ayudar a cubrir gastos relacionados con traslados, medicamentos y alimentación, con el objetivo de evitar que las dificultades económicas interrumpan la atención médica.

Desde 2022, el programa ha respaldado a 836 familias con una inversión acumulada de 86 millones 664 mil 200 pesos, de acuerdo con información del Gobierno de Michoacán.

El abandono del cáncer infantil baja 28 puntos

La reducción representa 28 puntos porcentuales en la tasa de abandono de tratamientos oncológicos infantiles. El Gobierno estatal atribuye este avance al acompañamiento económico que reciben las familias cuidadoras.

La titular de la Sedebi, Andrea Serna, explicó que el apoyo busca evitar que los gastos derivados del proceso médico se conviertan en una barrera para mantener la continuidad de las terapias.

El programa contempla apoyo para gastos como transporte, alimentación y otros requerimientos asociados con la atención de niñas, niños y adolescentes con padecimientos oncológicos.

Más continuidad, mayores posibilidades de recuperación

De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud de Michoacán, la continuidad de los tratamientos también se ha reflejado en mejores resultados de atención oncológica infantil.

En los casos de leucemia, la tasa de recuperación pasó del 60 al 75 por ciento. En pacientes con linfomas, aumentó del 60 al 80 por ciento.

Estos resultados se relacionan con la continuidad de la atención médica y con las acciones destinadas a reducir las barreras económicas que enfrentan las familias durante los tratamientos.

El Gobierno de Michoacán también ha fortalecido la infraestructura médica para atender estos padecimientos. Desde la administración estatal se reporta una asignación de 165 millones de pesos para tecnología de alta especialidad, incluido un Acelerador Lineal y un PET Scan.

Familias Cuidadoras entrega apoyo económico directo

El programa Familias Cuidadoras de Niñas y Niños con Cáncer tiene como objetivo que el factor económico no determine la permanencia de una niña, niño o adolescente en su tratamiento.

La Secretaría del Bienestar mantiene información oficial sobre el programa, sus requisitos y el apoyo mensual de 4 mil pesos para madres, padres, personas tutoras y cuidadoras que cumplen con las condiciones establecidas.

El programa contempla a menores que se encuentran en tratamiento o seguimiento médico, conforme a las reglas de operación vigentes. La información oficial puede consultarse en el portal de la Secretaría del Bienestar de Michoacán.

Un modelo que busca sostener a las familias

La estrategia parte de una premisa: cuando una niña o un niño recibe un diagnóstico de cáncer, las necesidades económicas también impactan a quienes se encargan de sus cuidados.

Por ello, el acompañamiento busca que los gastos asociados con el tratamiento no obliguen a las familias a elegir entre atender la enfermedad y cubrir necesidades básicas.

Además, el programa se suma a otras acciones de atención oncológica que buscan fortalecer la continuidad médica y mejorar las posibilidades de recuperación de las infancias michoacanas.

La Sedebi considera que este modelo representa un cambio en la forma de abordar el cuidado, al incorporar el respaldo a las familias como parte de las condiciones necesarias para sostener los tratamientos.

En Michoacán, el programa pasó así de una tasa de abandono del 30 por ciento a una de 2 por ciento, mientras el número de familias respaldadas desde 2022 llegó a 836.

La estrategia mantiene como objetivo que las condiciones económicas no sean una razón para interrumpir los tratamientos oncológicos de niñas, niños y adolescentes.

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