La costa michoacana prevé el nacimiento de 1.8 millones de tortugas marinas durante la presente temporada de anidación. Los 27 campamentos tortugueros resguardan a miles de crías en las playas de la entidad.
Protección de la tortuga Negra y Golfina en Michoacán
Las comunidades costeras, junto con cuidadores y voluntarios, efectúan labores de conservación diaria desde la llegada de las hembras a la playa. El proceso abarca la recolección de los huevos tras el desove para depositarlos en los viveros de protección.
Por ello, el resguardo permanente en la zona reduce de forma drástica los riesgos de depredación de los nidos de tortuga marina. Las crías permanecen bajo incubación constante hasta su posterior liberación en el Océano Pacífico.
Entre las acciones operativas y de conservación en los campamentos destacan:
- Resguardo de nidos: Recolección inmediata de ejemplares en la franja costera para garantizar su incubación.
- Reducción de riesgos: Vigilancia contra saqueos y depredadores en las zonas de arribazón.
- Protección comunitaria: Trabajo coordinado entre comuneros y autoridades en la zona de Aquila.
Colola como capital mundial de la tortuga negra
Asimismo, la franja marítima de Colola resalta a nivel internacional por ser el centro neurálgico para la reproducción de la tortuga negra. El arribo masivo de quelonios en esta época consolida a la región como un santuario clave para la biodiversidad.
En consecuencia, el funcionamiento de los espacios de protección asegura la preservación del patrimonio natural de la costa. Mientras tanto, las cuadrillas de voluntarios mantendrán las faenas durante los meses de mayor actividad de las especies.
Por último, el esfuerzo conjunto en las playas asegura que miles de crías retornen a su hábitat marino para sostener el ciclo ecológico. Para conocer más sobre los programas de conservación costera, puedes consultar la información oficial del Gobierno del Estado de Michoacán.



















