Columna de Ricardo Burgos Orozco:
La frase a las mujeres no se les toca ni con pétalo de una rosa tiene su origen en un antiguo proverbio persa que llegó a nosotros a través de la literatura y la poesía. El proverbio original dice textualmente:
No hieras a una mujer ni con el pétalo de una rosa.
Hay muchos que opinan que esas palabras arrastran un signo de paternalismo y condescendencia, pero tienen un significado especial en estos tiempos crecientes de violencia y feminicidios en México.
En los últimos ocho años, de 2018 a 2025, se han registrado 7 mil 144 carpetas de investigación por el delito de feminicidio, según datos históricos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Hay cinco estados que concentran la mayoría de las carpetas de investigación debido a su densidad poblacional y sus dinámicas complejas de seguridad: Estado de México, Nuevo León, Veracruz, Ciudad de México y Jalisco.
La violencia también alcanza a Morelos
El estado de Morelos – que no está incluido en estos territorios problemáticos — había sido una entidad pacífica con pocos índices de criminalidad. Tengo familiares que viven allá y precisamente se mudaron de la capital de la república hacia esa zona por su clima y su tranquilidad. Sin embargo, me cuentan que en los años recientes, desde que gobernó el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco Bravo, se ha incrementado la violencia y los crímenes en todos los niveles.
El más reciente ataque y asesinato de una mujer en ese estado fue el pasado 12 de septiembre cuando alrededor de las nueve de la noche, un sujeto ingresó a las instalaciones de la Casa de Cultura de Cuautla para apuñalar a la joven Claudia Tacoronte Aguilera, de 21 años de edad, ciudadana española, que se encontraba en México por intercambio académico en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos con la Universidad de Granada.
Días después fue capturado el responsable – Francisco Javier N alias “El Trompas” – quien confesó su delito con una frase cínica y descarada: la regué, ni modo, es lo que me toca. El tipo enfrentará una pena máxima de 70 años de prisión, pero deja a una familia impactada por el hecho y con un dolor profundo, a una comunidad universitaria sin poder creerlo y una mancha más para nuestro país. Por lo pronto, ya se cancelaron los intercambios universitarios con España.
Impunidad y violencia de género
Morelos enfrenta una grave crisis de violencia de género con más de mil 428 feminicidios acumulados en las últimas décadas. Sólo este año se han reportado 21 asesinatos de mujeres, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, aunque los reportes de medios de comunicación y colectivos estiman que la cifra asciende a 70 hasta este mes de septiembre. El año de 2023 fue el más violento en ese estado con 125 crímenes contra mujeres.
Las investigaciones sobre ese tipo de delitos en la entidad muestran una impunidad del 73 por ciento pese a que se mantiene una Alerta de Violencia de Género en ocho municipios. Lo preocupante es que, pese a las cifras optimistas oficiales, el flujo de homicidios dolosos y crímenes por razón de género no ha mostrado un descenso significativo, más bien, parece que los casos de este tipo han aumentado.
Los gobiernos en todos los niveles han estado trabajando para disminuir los feminicidios, pero hasta ahora no ha sido suficiente. Es cierto que se han aprobado reformas legislativas de homologación nacional, se ha capturado a los agresores – aunque la mayoría está en libertad – y se han desarrollado programas de prevención.
Falta mucho más por hacer en México en este tema tan grave, especialmente sensibilizar a las fiscalías locales, aprobar castigos más severos y terminar, sobre todo, con la impunidad.















